Francisca tuvo su primera regla como la mayoría de las mujeres, a la edad de doce y después de unos años, los calambares, dolores menstruales, previos y durante su periodo eran insoportables; tanto que cada vez que iba a la enfermería de su escuela ya sabían el por qué de su visita y le decían: “apuesto que ya estás a días de indisponerte. Llamamos a tu mamá para que te venga a retirar de inmediato”. Y así era todos los meses y muchas veces no sólo faltaba al colegio, sino que terminaba en el hospital con calmantes endovenosos.
El dolor fue cada vez peor; al punto que literalmente la inhabilitaba un par de días al mes para hacer una vida normal, tanto que, en esos días, no podía caminar, ni sostenerse en pie.
Comenzó a faltar al colegio, y al dolor se le agregó fatiga, sangrado abundante, náuseas y vómitos, incluso diarrea por lo general uno o dos días antes y durante su período, Se le recetaron anticonceptivos que le mitigaron parcialmente las molestias. Con los años, y por la persistencia del dolor, decidió consultar nuevamente su ginecólogo. Se le realizo una ecografía que mostro quistes densos en los ovarios, lo que sumado al dolor hizo pensar en una endometriosis y decidió un a cirugía
En la cirugía, que fue hecha por laparotomía (cicatriz como una cesárea), se comprobó que era una endometriosis severa; y decidió a sacar un ovario junto a una trompa y sacar solo el quiste del otro, dejando solo una “parte” del ovario.
La endometriosis es una enfermedad común, crónica, agresiva y silenciosa que afecta la calidad de vida de las mujeres y que, según la Organización Mundial de la Salud, afecta al 10% de la población femenina, y que suele diagnosticarse entre los 25 y los 35 años, aunque comienza a desarrollarse con el inicio de la menstruación regular y es responsable de un alto porcentaje de ausencias escolares y laborales como lo fue el caso de Francisca.
La endometriosis una enfermedad que se caracteriza por lesiones endometriales, inflamatorias internas que responde a los cambios hormonales del ciclo menstrual y que cicatriza produciendo gran daño interno. Tiene diferentes niveles de gravedad, y puede invadir los tejidos pélvicos en forma profunda y comprometiendo órganos vecinos como recto y vejiga.
Los síntomas incluyen dolor antes pero principalmente durante la menstruación, evacuaciones intestinales dolorosas, dolor al orinar y diarrea durante la regla. Alrededor de un tercio de los pacientes con endometriosis son infértiles, y más de la mitad experimentan dolor durante las relaciones sexuales, responsable de muchos problemas de pareja. Algunos pacientes con endometriosis tienen dolor todo el tiempo, no solo alrededor de su período; la condición se cree que explica hasta el 90% de los casos de dolor pélvico crónico en las mujeres que las limita para la actividad física e incluso laboral.
Francisca entró a la universidad, y luego de casarse se fueron hacer un postgrado fuera de Chile por lo que decidió postergar su maternidad. Una vez que quisieron hacerlo no lo lograban y comenzó a ser un verdadero calvario emocional por la “pérdida del derecho natural a ser madre” y por los problemas de pareja que le traía el dolor en las relaciones sexuales.
Cuando me consultó, tenía 35 años y varios de ellos pasando por variados especialistas. Al examinarla veo que su endometriosis se ha vuelto más severa y al estudiarle la reserva ovárica me doy cuenta que casi no le quedan óvulos…
En conjunto la pareja hicimos una estrategia que combinara tanto el éxito reproductivo, con el aliviarla y mejorarle la calidad de vida, ya que los dolores la tenían al borde de la depresión
La operamos, esta vez por vía laparoscópica con el fin de resecar la endometriosis profunda que se encontraba comprometiendo útero, recto y vagina. Fue una cirugía difícil y laboriosa, pero muy exitosa. En la consultas posteriores ella describiría su alivio del dolor como: “me cambió la vida”.
La ventaja de realizar este procedimiento por laparoscopía es que es una técnica de cirugía mínimamente invasiva y que permiten que el postoperatorio más corto, menos doloroso y con alta hospitalaria más rápida. El problema es que por la dificultad de la cirugía y de la técnica, debe ser realizada por cirujanos altamente entrenados
Pese al éxito la cirugía, Francisca logro embarazarse con tratamientos fertilidad simples. También fallo su primera fertilización in vitro pues casi no tenía óvulos propios. Finalmente, logramos el embarazo con una fertilización in vitro con ovodonación (óvulos donados) y así pudo tener un hijo por parto natural que pesó 3.500 kg.
Toda esta peregrinación y sufrimiento pudo haber sido algo menor si hubiese preguntado a tiempo y dado con el especialista correcto. Para eso tendría que haber superado varios problemas, como el de la idiosincrasia que asume que en una niña los dolores producto de la menstruación “son normales y que cuando tenga hijos se va a pasar” y luego acceder a médicos con experiencia en el tema
Es normal que duela el período, pero totalmente anormal que sea invalidante. Es en estos casos donde se debe consulta al ginecólogo puesto que no solo está en juego tener una buena calidad de vida, sino también el ser madre. A nivel mundial se tardan siete años en diagnosticar la condición desde que comienzan los síntomas hasta el diagnóstico
Se piensa que casi la mitad de las mujeres que padecen endometriosis tienen dificultades para concebir, ya sea porque su anatomía interna está muy dañada o porque la enfermedad puede afectar a los ovarios reduciendo la cantidad y la calidad de los óvulos.
Por eso, mi recomendación es que las mujeres con esta enfermedad, que es crónica y progresiva, desarrollen junto a su Dr. estrategias respecto al manejo del dolor y a la fertilidad futura.
Luego de la cirugía, será importante que la paciente se mantenga con anticonceptivos con el fin de retrasar el avance de la enfermedad y disminuir la reaparición de los síntomas. Y desde el punto de vista reproductivo, comprender que es una carrera contra el tiempo y que para ellas es más breve. Por lo tanto, mientras más jóvenes lo intenten mayores serán sus posibilidades. Si por diferentes razones, desde la soltería hasta desarrollo profesional, deciden postergar la maternidad para después de los 30-35, entonces deberían evaluar la congelación de óvulos antes que la enfermedad los ataque y elimine completamente.